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Pedazos PEDAZOS:
INTENTAR EL FONDO Zaragoza,
España, 25 aprile 2000 |
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Un
cuerpo surge raudo de la lluvia y busca un pretil para descifrar sus fuerzas.
Allí será rescoldo mojado u hoja de viento. Cerca, otro
cuerpo vigila las grietas de los antiguos zaguanes e intenta regar veneno
para establecer las nuevas huellas del amor, que son las de la muerte.
Entonces, llega el pintor con su flauta del norte y empieza el canto.
Canta con color, atrevimiento y sombra.
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Un
corpo sorge imprevisto dalla pioggia e cerca un masso per decifrare le
sue forze. Li sarà tizzone bagnato o foglia di vento. Vicino, un
altro corpo vigila le crepe degli antichi vicoli e tenta di irrigare veleno
per stabilire le nuove orme dell'amore, che sono quelle della morte. Qui,
giunge il pittore con il suo flauto del nord e inizia il canto. Canta
con colore, audacia ed ombra.
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Ícaro
Como bello pájaro invertido, sin que Dédalo sea su consuelo, Ícaro, el osado, se viene al suelo como hermoso fuego adolorido. Al
impedirle el sol la huida, Desciendes
como insólito capullo, Oye,
mortal, lo que el poema reza: |
Icaro Precipiti bocciolo
insolito, Senti, mortale,
ciò che recita il verso: |
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La
sombra no es luz invertida es fondo. Los brazos cerámicas pegadas
a los cuerpos. Los cuerpos son árboles que contactan sus tallos.
El espacio que deja la asfixia del abdomen, es un triángulo de
colores fijos: el abrazo no exige rostro. Pues él mismo es el rostro.
El abrazo es boca que habla. Lenguaje que se enreda en las avalanchas
del cuerpo.
L'ombra
non è luce, è fondo. Le braccia son ceramiche appiccicate
ai corpi. I corpi son alberi i cui virgulti s'intricano. Lo spazio liberato
dall'asfissia dell'addome, è un triangolo di colori fissi: l'abbraccio
non necessita volto. Esso stesso è volto. L'abbraccio è
bocca che parla. Linguaggio che s'aggomitola nel franare del corpo. |
| Mujer cosida.
Puede ser una palmera torcida hacia la derecha. El vendaval le torció
los huesos. 0 quizá es una hembra que bailó tanto, que giró tanto, que se le desprendió la espalda. Algún pescador quiso coserla con pita de atarraya. Entonces la fractura se enloqueció. Y se fue hacia el sur de las caderas: allí se convirtió en misterio. Donna
cucita. Potrebbe
essere palma piegata a destra. La tempesta le torse gli ossi. 0 forse
è una femmina che ballò tanto, che girò tanto che
le si spezzarono le reni. Qualche pescatore volle ricucirla con filo d'agave
da reti. Fu allora che la frattura impazzì. E se ne andò
verso il sud delle anche: lì si trasformó in mistero. |
| Hombre
pensando. El texto empieza desdiciéndolo: no es cierto que el hombre
está pensando. Más bien está esperando, haciéndose
el pendejo para dar el zarpazo. Ya bebió el agua de Rubáiyát
y, en las noches de luna, aprendió a convertirse en tigre o serpiente.
Siente que ese otro cuerpo le pertenece. Ve que se le insinúa y se
le tuerce. En los próximos segundos devorará la presa.
Pensante. Si comincia
con una contraddizione: non é sicuro che l'uomo stia pensando.
A ben vedere sta aspettando, facendo il finto tonto per dar meglio la
zampata. Si è già inebriato d'acqua di Rubáiyát
e, nelle notti di luna, imparò a trasformarsi in tigre o serpente.
Sente che l'altro corpo gli appartiene. Vede che gli si offre e gli si
nega. Nei prossimi istanti divorerà la preda. |
Mujer coqueteando.
Las nalgas heridas de oscuridad y cuevas. Y en la espalda una flecha. ¿Por
qué te doblas, mujer? Alguna brisa con peligro intuye la mano izquierda.
Distancia el pecado. Frena la carne. Hacia el ombligo sube la pierna y allí
encuentra la luz. El pelo es remolino detenido: los dedos lo aquietan y
lo ofrecen. ¿De qué están hechas las oscuridades de
las nalgas de mujer?
Civettuola. Le natiche
fese d'oscurità e di grotte. Ed in fondo alla schiena una freccia.
Perché ti pieghi, donna? La mano sinistra intuisce una brezza pericolosa.
Distanzia il peccato. Frena la carne. Alza la gamba verso l'ombelico e
lì incontra la luce. I capelli sono mulinello represso, placato
dalle dita che al tempo stesso l'offrono. Di che è fatta l'oscurità
di natiche di donna?
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| Hombre
y mujer. Hecatombe, la mujer cierra los ojos. No quiere ver. No quiere sentir los otros ojos. El hombre va por detrás imaginando lo que ella tendrá por delante. Son ojos de perro. Hay un hambre vieja. Ninguna distancia apoca sus ansias. Ella siente que él no termina de pasar. Que se ha quedado como poste, fijo y fiero. Iluminando el espacio que le servirá para la fiesta. Uomo e donna. Ecatombe, la donna chiude gli occhi. Non vuole vedere. Non vuole sentire gli altri occhi. L'uomo le cammina dietro immaginando come sarà di fronte. Son occhi di cane. C'é della fame vecchia. Nessuna distanza attenua la sua ansia. Lei sente che lui non passa ancora. Che è rimasto, quasi palo, fisso e fiero. Illuminando lo spazio che gli servirà per sua festa. |
| Rumbencuera.
Los bailadores no necesitan del tambor. Ellos son cuero y madera: ellos
son el tambor. La rumbera es guacharaca de carne, vaivén de sol y
sombra. Los colores del día los cuidan de las envidias y del mal
de ojo. Y la danza se les enreda en los pies y les hace brillar los cuerpos.
Para acompañarlos, un betún de clara procedencia se les atora
en los músculos. Ya la música es viento para ellos. Empujón
de porro o són en las arenas arrechas del Caribe.
Nudorumba. I danzatori
non hanno bisogno del tamburo. Son cuoio e legno: sono il tamburo. La
rumbera è guaracia di carne, andirivieni d'ombre e sole. Son protetti
da invidia e malocchio dai colori del giorno. E la danza gli si attorciglia
ai piedi e gli scuote i corpi. Per accompagnarli, un bitume di provenienza
chiara gli tormenta i muscoli. La musica per loro è giá
vento. Spallata di porro o són tra estrali sabbie caraibiche. |
| Hombre
cargando chico. Lo trae al través como si fuera un venado. Un venado
muerto. Se lo encontró en la hondonada o en el cruce de los caminos
que se trifurcan. Allí lo tomó después de ardua lucha.
Sin Piedad fue suyo. Primero, se lo echó a los hombros, pero pesaba
demasiado. Más tarde, quiso traerlo entre los brazos, pero casi se
le filtra por los dedos. Ahora lo lleva resignado hacia la cueva. El oro
de los cabellos será su trofeo.
Uomo con ragazzo in spalla. Lo porta di traverso come se fosse un cervo. Un cervo morto. Lo incrociò in una valletta o in un trivio. Lì lo prese dopo ardua lotta. Impietosamente fu suo. Prima, se lo gettò in spalla, ma pesava troppo. Poi volle portarlo in braccio, però quasi gli scivola di tra le dita. Ora lo porta rassegnato al suo covo. L'oro dei suoi capelli sará il suo trofeo |
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La Bailarina. El pié derecho como puñal sostenido de punta contra el suelo. La mano derecha levantada y decaída, ala desmayada. Línea perturbadamente recta. El brazo izquierdo acompañando la abertura de la rodilla izquierda. Que es por donde se filtra el cisne. Los ojos hacia la cabeza de Nabucodonosor. Línea hundida es la espalda; piquitos de montaña los senos; sandía partida y cerrada las nalgas. Tu cuerpo convive con el número dos. De nuevo: el pie izquierdo hacia el suelo, la mano derecha hacia la oferta del cielo. Por favor, que no se rompa la cintura, pues hacia el sur pueden botar estrellas. La ballerina. Il piede destro come pugnale sostenuto dalla punta confitta in terra. La mano destra alzata e cadente, ala svenuta. Linea perturbatamente retta. Il braccio sinistro accompagnando l'apertura del ginocchio sinistro. Che è di dove filtra il cigno. Gli occhi verso la testa di Nabucodonosor. Linea sprofondata è la schiena; picchi di monti i seni; spacco d'anguria poi richiusa le natiche. Il tuo corpo convive con il numero due. Di nuovo: il piede sinistro in terra, la mano destra all'offerta del cielo. Speriamo che non le si rompa la vita: a sud scaturirebbero stelle. |
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El autor de los textos que acompañan esta exposición ha querido dar una mirada admirativa y particular a la obra del autor de los textos pintoricos. El escritor ve a su manera, imagina a su manera. Y su mirada personal no compromete el trabajo del artista plástico. Lo que podría interesar, me parece, es identificar qué estética puede surgir (si surge) de la aproximación de dos sensibilidades: la italiana y la latinoamericana. José Luis Garcés
Gonzáles L'autore
dei testi che accompagnano questa mostra ha voluto gettare uno sguardo
sorpreso e particolare sull'opera dell'autore dei testi pittorici. Lo
scrittore vede a modo suo, immagina a modo suo. E il suo sguardo personale
non vincola il lavoro dell'artista plastico. Ciò che potrebbe interessare,
mi pare, è identificare che qualcosa di esteticamente valido può
scaturire, se scaturisce, dall'accostamento di due sensibilitá:
quella italiana e quella latinoamericana. |