<indietro

Los Etruscos y la Civilización Occidental
Por Víctor S. Alvarado

Por:
Víctor S. Alvarado

Los Orígenes de los Etruscos
La certeza del origen de los Etruscos todavía es un misterio que no se resuelve, hay varias teorías al respecto y cada una tiene su visión sobre como empezó esta civilización tan enigmática, pero a la vez tan importante del desarrollo de la civilización en el mundo occidental. Decir cual de todas las teorías es la que más se ajusta a la realidad histórica es muy difícil, por lo cual preferimos tratar de dar todas las versiones disponibles y que cada quien fije posición en función de su propia opinión. Lo único que se sabe con certeza es que aparecieron repentinamente en Italia entre los años 1000 y 800 a. de C. En parte fueron considerados como antigua población indígena, y en parte como emigrantes del Asia Menor (Lidia) que habían llegado por vía marítima siguiendo rutas desconocidas. Partiendo desde las costas noroccidentales de Italia penetraron en la zona situada entre el Tíber y el Arno y hasta el año 600 a. de C. sometieron a gran parte de la población de los umbríos. Durante el siglo siguiente alcanzaron el punto máximo de su poder.

Las diversas teorías sobre los orígenes de los etruscos se pueden vivir en dos grandes tendencias según los investigadores, una nos dice que son autóctonos de la región de la actual Toscaza y la otra afirma que provinieron de Asia menor. A continuación presentaremos a tres hipótesis que se enmarcan dentro de las dos tendencias mencionadas anteriormente.
1.- La tesis autóctona, presente en Dionisio de Halicarnaso (I.25-30), historiador augusteo que contradice la tradición de Herodoto (I, 94), Polibio (IX. 2,1) o Virgilio respecto a la segunda tesis.
2.- La tesis oriental, quizás la más debatida y defendida durante años debido a la existencia de un período orientalizante que se inicia a finales del siglo VIII, pero que es general en toda la cuenca mediterránea, la importancia de la adivinación, la relación que se ha querido establecer con los tursha, uno de los Pueblos del Mar mencionados y representados en los relieves del templo egipcio de Medinet Habu (Ramses III), así como la posible relación de la escritura etrusca con la estela hallada en la isla de Lemnos y datada a finales del siglo VI a.C., y que según algunos estaría emparentada con la lengua etrusca.
3.- La tercera hipótesis sitúa sus orígenes en el Norte de Italia y los relaciona con los italos y los raetii que penetraron en Italia hacia finales del II milenio, encontrando la única referencia al respecto en Livio (V, 33, 11).
Actualmente, la tesis más defendida es la de la autoctonía, sin que ello implique una negación sobre la existencia de influencias orientales aportadas tanto por los fenicios como las transmitidas a través del mundo griego, en especial de Corinto, que a lo largo del siglo VII experimenta una importante fase orientalizante. Tesis en gran parte suscitada por Pallotino, para quien la cultura etrusca no tiene que ser identificada necesariamente con un "pueblo" etrusco, que posiblemente estuvo formado por un gran substrato indígena sobre el que influyeron agentes externos que terminaron por configurar lo que llamamos y conocemos como cultura del pueblo etrusco.

Mujer Etrusca (fresco).
¿Cómo eran?
Etruria no se limitó a la Toscana: durante su expansión ocupó el Lacio, donde Roma era apenas un pueblito. Fundaron muchas ciudades, algunas de las cuales hoy se mantienen (Tarquinia, Arezzo, Peruggia, Orvieto, Viterbo); otras son ruinas cerca de algún centro urbano: en Veies, por ejemplo, cerca de Roma, se levantan los restos de un antiguo templo en cuyas piscinas los enfermos curaban sus dolencias.
La civilización etrusca duró unos pocos siglos, entre el ocho y el tres antes de Cristo. Pero ellos mismos eran fatalistas y "sabían" que su cultura no iba a durar demasiado. Tal vez por eso eran un pueblo que disfrutaba de los placeres, los amores, los festines y los juegos.
Se habían organizado en una confederación de Estados, monárquicos primero y republicanos después. Sus representantes se reunían cada primavera en un santuario federal dedicado a Voltumna, uno de sus dioses. Esas ceremonias parecían festivales, pues además de los ritos religiosos que se cumplían y de las discusiones políticas, se celebraban ferias y concursos de gimnasia y música.


Danza ritual etrusca.
Sus ciudades estaban en manos de una pequeña aristrocracia. La escala social descendía a una numerosa ciudadanía libre y dos categorías de esclavos, unos -los más instruidos- destinados al placer, otros al trabajo.
El griego Hesíodo contaba que los etruscos se jactaban de descender de los hijos de la hechicera Circe y Ulises (Nueva XXX), considerados los primeros reyes tirrenos. Lo cierto es que su magia y su medicina eran bien conocidas: Esquilo llamaba a la Etruria "el país que produce medicamentos" y eran famosos sus establecimientos termales.
Les gustaban los espectáculos gimnásticos, pero no al estilo griego: en todo caso, de ellos proviene el mucho más grosero circo romano. En cambio, amaban el teatro y la música y tenían una cultura muy avanzada y refinada.
A primera vista, su arte parece una copia del grecorromano. Pero no es tan así. La influencia helénica era inevitable, pues griegos y etruscos comerciaron muy intensamente, pero los tirrenos no perdieron su personalidad, más exuberante y sobrecargada que la griega. Les gustaban mucho los objetos utilitarios y pronto aprendieron a trabajar el oro y el marfil. En cuanto a los romanos, prácticamente no hay terreno artístico que no sea deudor del etrusco, desde la arquitectura a la pintura.
Otro aspecto que resulta interesante en los Etrusco, es la relación que tenían con las mujeres, de hecho, los griegos se escandalizaron cuando se percataron que las mujeres de los Etruscos asistían a los banquetes y fiestas además de tener matrimonios indisolubles, este aspecto de su cultura se extiende inclusive hasta nuestros días donde la mujer dentro de la sociedad occidental está empezando a tener cada vez un papel más en la vida laboral y social. La siguiente gráfica expresa como unos esposos quieren ser recordados para siempre, como devotos amantes uno del otro, inclusive en el más alla.


Urna cineraria con retrato de los esposos.

La religiosidad de los Etruscos
Es palpable no sólo por los hallazgos arqueológicos, también las fuentes lo mencionan, como en el caso de Livio (V. 1,6), cuya expresión hace recordar a la de Herodoto (historiador griego) respecto a los egipcios. Tumbas principescas donde se depositaba todo aquello que la persona pudiera necesitar, unos ritos de fundación y de adivinación presentes en todas las manifestaciones, la creencia en unos dioses que intervenían constantemente y que proporcionaron una doctrina, la etrusca disciplina..., son manifestaciones que así lo confirman, pero lo que quedó de ello fue la creencia de que en Etruria podían aprenderse las artes de interpretación, los libri haruspicini que formaban parte de la disciplina, acudiendo los jóvenes aristócratas a aprender este arte para después ser utilizado, por ejemplo, ayudando a los generales en el campo de batalla. Lectura de vísceras, del vuelo de los pájaros, la interpretación de los rayos, sacrificios y ofrendas pasaron al mundo romano que siguió estas prácticas para obtener y conocer los designios de las divinidades.
Gran importancia tienen los enterramientos, reflejo de un ideal aristocrático y de unas creencias en el más allá que no encontramos en otros centros culturales del Mediterráneo, un mundo de genios, animales fantásticos que habitan el infierno y en los que encontramos una mezcla de creencias griegas y etruscas, siendo al respecto significativo que nuestra información sobre este mundo proceda mayoritariamente del siglo V a.C., cuando el mundo y cultura de los Etruscos había experimentado ya un gran auge y desarrollo. Mundo funerario en el que encontramos practicas como la exposición del cadáver, procesiones y la celebración de una comida, culminando los ritos con la celebración de unos juegos fúnebres. Pero lo más sorprendente es la concepción de la tumba como una casa donde las almas pasaban a vivir, al mismo tiempo que en algunas tumbas encontramos falsas puertas, quizás simbolizando pasos y tránsitos de las almas.
El desarrollo
Comercio, urbanización, ideas y costumbres religiosas, escritura. son reflejo de unos cambios que se producen en un espacio de tiempo relativamente corto y que tienden a explicarse por la riqueza minera de Etruria, su floreciente agricultura y los contactos con el exterior, lo que no debe hacernos olvidar la originalidad del mundo Etrusco, capaz de asumir e integrar ideas, avances y personas del exterior, pero también de infundir sus propias convicciones a sus creencias, manifestaciones artísticas y sistema político, todo ello dentro de un ámbito urbano, lo que llevará a griegos y romanos a decir que los Etruscos eran un pueblo muy diferente.
Quizás el fenómeno que mejor caracterice estos cambios sea la aparición de ciudades que, como toda manifestación del mundo etrusco, no se produce de forma homogénea y simultánea, siendo más rápida en el Sur de Etruria y en Campania, los centros que estaban más próximos a griegos y fenicios, prevaleciendo en su ubicación condiciones como la seguridad y la proximidad a vías de comunicación. Diferente evolución regional que queda patente en la pervivencia de costumbres villanovianas como la incineración como práctica funeraria en el Norte.
Estas ciudades actuarían como centros receptores de ideas y de personas, como la historia del corintio Demarato puede estar reflejando, con un desarrollo del artesanado que debe satisfacer las demandas de la aristocracia con construcciones civiles y funerarias, apareciendo los edificios con bases en piedra y abandonándose la planta villanoviana, desarrollándose en torno a las ciudades unos ritos de fundación, que en gran medida permanecerán en Roma, y que fijan un centro político y religioso diferenciado del campo. Ciudades que presentan un trazado regular, con una calle norte-sur, cardo, y una calle este-oeste, decumanus, que formaban los ejes del urbanismo, siendo frecuente que la ciudad tuviera tres puertas y que el cardus terminara en un santuario triple adosado a la muralla, aunque esta última parece ser una manifestación tardía. Templos que nos ponen delante de un universo religioso en el que los dioses comienzan a ser adorados en templos y no en lugares naturales.
En las fuentes encontramos referencias a doce ciudades que formarían una confederación que tenía su sede en el Fanum Voltumnae, santuario dedicado al Dios Vertumno y donde podía elegirse a alguna persona como defensora de los intereses comunes, confederación que no debe hacernos pensar en la ausencia de una libertad de acción de las ciudades, pudiendo algunas no formar parte de dicha liga, ser independientes o estar dentro del ámbito de influencia de otras.

El auge de los Etruscos
Los etruscos eran buenos negociantes y comerciaron con Grecia y Oriente: vendían minerales y productos agrícolas y compraban objetos de arte, telas, perfumes y joyas. Buenos agricultores, también supieron industrializarse y terminaron vendiendo trípodes, bronces, lámparas y objetos de arte a los propios helenos.
A fines del siglo seis dominaban casi toda Italia salvo el sur, donde los colonos griegos lograron frenarlos. Organizaron un ejército poderoso y una flota marítima importante (dicen que inventaron el ancla, y de ellos viene el nombre del mar Tirreno). De tanto en tanto, guerrearon con sus competidores griegos. Contra ellos -y después contra Roma- se aliaron con los cartagineses.
Los etruscos vivieron su período de esplendor hasta principios del siglo cinco antes de Cristo. Para su desgracia durante ese tiempo dominaron -pues era parte de su territorio- a un pequeño pueblo de origen latino-sabino, Roma, a la que pronto dieron el brillo de las ciudades etruscas de entonces, incluidas la arquitectura de sus templos y el estilo de sus esculturas.
En ese período de Roma, anterior a la República- la Historia se confunde con la leyenda. Es posible que el dominio etrusco haya sido más económico que político, pero los romanos hablan de dos reyes etruscos en su ciudad: Tarquino el Viejo (quien construyó la Cloaca Máxima) y Tarquino el Soberbio, cuya destitución marcó el inicio de la República.
La caída
Servio Tulio casó a sus hijas con los hijos de Tarquino el Viejo. Uno de ellos, Tarquino el Soberbio, aseninó a su suegro y ocupó el trono. Su gobierno fue tan desastroso que terminó con un gran levantamiento y la proclamación de la República Romana en 509.
La pérdida de Roma fue el principio del fin para el poderío etrusco. Lentamente, entre períodos de guerra y períodos de paz, la República creció a expensas del territorio etrusco, cuyas ciudades estaban muy divididas entre sí.
La decadencia se agudizó con las invasiones de los galos y con la primera guerra púnica, durante la cual se aliaron con los cartagineses, el bando perdedor.
Desde entonces, cada tanto protagonizaron algún levantamiento, pero fueron languideciendo hasta desaparecer en los tiempos de Claudio. Sin embargo, cuando Augusto organizó el Imperio, tuvo como consejero favorito a un etrusco que se reconocía como tal, Mecenas, cuyo amor por la vida y las cosas bellas -tan característico de su pueblo- lo hizo pasar a la Historia como sinónimo de protector de las artes.

Los Etruscos, Roma y la civilización occidental

Cuál es la importancia de los Etruscos para la civilización occidental actual. Como lo hemos desarrollado en este escrito los romanos heredaron de alguna forma, parte de la cultura de esta civilización y por otro lado trataron de hacer distancias sobre como se manejo la política dentro del mundo etrusco. Tanto como la organización civil de la ciudad como la forma de gobierno de los etruscos tiene repercusiones en nuestros días, sobre toda en la cultura occidental. Una de las más importantes es la organización política, ésta fue un distanciamiento de las formas etruscas, ya que estos tenían la Aristocracia como forma de gobierno, pero con la formación de las ciudades incluyendo Roma que estaba bajo el dominio etrusco, se fueron dando procesos de igualitarismo en toda la región, inclusive hasta el derrocamiento del rey Tarquino el soberbio que marca el inicio de la República (SPQR). La república marca una forma de gobernar que es revolucionaria y donde el destino de una civilización es el consenso de todos sus habitantes, ya las decisiones no son tomadas arbitrariamente por unos cuantos sino se hacen por medio de la participación de la gente en los asuntos de la polis. Como podemos ver de alguna manera esta mítica civilización marco la pauta para los orígenes de lo que hoy conocemos como democracia incluyendo por su puesto a Grecia como principal contribuyente de esta forma de gobierno. La reflexión que debemos hacernos sobre la manera en cómo vivimos actualmente, es preguntarnos que pasaría si ya no pudiéramos tener decisión sobre nuestro futuro y el cómo nos organizamos como civilización bajo un conjunto de normas que rigen la convivencias de millones de personas actualmente, ¿cómo sería?.

REFERENCIAS
1. http://www.amanza.com.ar/amanda/Notas/Etruscos.htm
2. http://www.editorialbitacora.com/bitacora/etruscos/etruscos.htm
3. http://www.liceus.com/cgi-bin/aco/his/02/04/0400.asp

<inicio

<indietro