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ANTECEDENTES
DE LA INVESTIGACIÓN
María
Pavesi (1987) publicó un artículo titulado "Variability
and Sistematicity in the Acquisition of Spatial Prepositions", en
el que dio a conocer un estudio realizado en dos grupos de sujetos hablantes
nativos del italiano.
En su estudio, la autora trató de relacionar los conceptos de variabilidad
y sistematicidad con la forma de aprendizaje de una segunda lengua, el
inglés.
En el primer grupo del estudio se agruparon 48 estudiantes italianos,
entre los 14 y los 18 años, que habían estudiado formalmente
el inglés por un mínimo de dos años y que habían
estado en Inglaterra al menos dos meses. En el segundo grupo, la autora
incluyó a 28 italianos residentes en el Reino Unido por más
de seis años, que trabajaban en Edimburgo. Estos trabajadores no
habían tenido ningún tipo de instrucción formal en
el idioma o, si la habían tenido, el nivel de instrucción
era muy mínimo, por lo que su aprendizaje de la segunda lengua
se había logrado, sobre todo, por el contacto directo con el medio.
Para realizar la recolección de datos, la investigadora empleó
la técnica de la entrevista grabada: realizó entrevistas
de 20 a 25 minutos aproximadamente, usando como estímulo para los
hablantes dibujos u objetos reales acompañados de preguntas dirigidas
implícitamente al uso de las preposiciones objeto de estudio. En
algunos casos el uso de la preposición era obligatorio de acuerdo
con el contexto, mientras que en otros el contexto era más abierto
y permitía la entrada de otras estructuras, por lo que el uso de
la preposición era opcional y no obligatorio.
Por su
parte el profesor Hisdis Caraballo (1986), presentó un trabajo
de ascenso intitulado Aproximación al estudio de las preposiciones
rusas que expresan relaciones espaciales. En esta investigación,
en la que a diferencia de la anterior no hubo trabajo de campo, se dedica
una parte al estudio de la preposición como clase de palabra, y
posteriormente se presenta el uso de algunas preposiciones rusas que indican
localización en el lugar.
Además de este trabajo presentado por Pavesi, se tiene conocimiento
de un trabajo de grado sobre las preposiciones realizado en África,
pero lamentablemente no fue posible el acceso al mismo debido a que la
investigación no fue publicada ni en medios impresos ni a través
de la red en Internet.
LAS PREPOSICIONES
Moretti et all (1994:323), en su gramática del italiano, define
la preposición como "...una de las partes invariables del
discurso, una clase de palabra que establece relaciones lógico-gramaticales
entre dos elementos en una oración de los cuales el primero subordina
al segundo". Añade, asimismo, el autor que las preposiciones,
junto a la palabra que preceden, forman sintagmas cuyas funciones dependen
estrictamente de la preposición utilizada en dicha construcción.
Fueron los estoicos los primeros en definir el conjunto de palabras que
servían para establecer relaciones de dependencia entre dos elementos
en el discurso. Los filólogos de Alejandría dieron vida
al concepto de CONJUNTIO, término con el cual definían las
palabras que unían o relacionaban elementos en la oración.
Posteriormente, Dionisio de Tracia estableció la separación
entre CONJUNTIO y PRAEPOSITIO (del latín Prae-ponere) definiendo
estas últimas como los elementos que se anteponen a una palabra
para establecer una relación de dependencia entre ésta y
un elemento primario.
Aunque la etimología del término preposición hace
referencia a la ubicación de esta clase de palabras respecto al
sintagma que acompañan en la oración, no dice nada acerca
de sus funciones.
La lingüística contemporánea ofrece diversos estudios
en los que se analizan la función y la importancia de la preposición
como clase de palabra.
Dentro de estos estudios,
autores como Alarcos Llorach (1994), señalan que las preposiciones,
además de ser elementos funcionales, poseen un valor semántico
que se manifiesta cuando las preposiciones forman parte de un segmento,
un valor que les permite oponerse entre sí para denotar sentidos
diferentes, como se puede ilustrar en los ejemplos "se sentaron a
la mesa" y "se sentaron en la mesa", en los que el cambio
de preposición transforma el sentido de la oración.
La teoría de las preposiciones de Pottier (1968) sirvió
de base para los distintos análisis que se realizaron en esta investigación.
El lingüista francés señala diversas características
de las preposiciones tanto en el campo morfológico como en el sintáctico
y en el semántico.
En sus estudios, Pottier define la preposición como una palabra
morfológicamente invariable, por no sufrir ningún accidente
gramatical, que relaciona un elemento o sintagma "A" con uno
"B", y cuyo valor lexical es único, puesto que el mismo
es la imagen de todos los matices de la preposición realizados
en el discurso, en cada uno de sus usos.
Alarcos Llorach coincide con lo señalado por Pottier en cuanto
a que una preposición puede adquirir diversos valores en el discurso,
pero para definirla verdaderamente hay que estudiar su esencia, la sustancia
del significado, que está basada en el conjunto de rasgos comunes
a cada uno de sus usos en el discurso. Este conjunto de características
constituye la unidad esencial de la preposición en la lengua, cuyos
rasgos son difíciles de definir debido a los innumerables efectos
de sentido que se pueden encontrar en los múltiples usos de las
preposiciones en enunciados concretos.
De acuerdo con estos señalamientos, las preposiciones distan de
ser elementos vacíos o carentes de valor semántico/lexical,
dado que pueden determinar el sentido del sintagma al cual están
integradas: el cambio de preposición en un sintagma puede transformar
totalmente el sentido del mismo, como se puede evidenciar en ejemplos
como "Yo vivo con mis hijos" y "Yo vivo de mis hijos".
En cuanto al análisis semántico de las preposiciones, resalta
una clasificación igualmente propuesta por Pottier en su capítulo
acerca del sistema de las preposiciones, según la cual las preposiciones,
como elementos de enlace en la oración, pueden ser analizadas bajo
tres criterios: noción, espacio y tiempo, partiendo de la división
del universo en dos campos: universo dimensional, en cuyo ámbito
entrarían el tiempo y el espacio, y universo nocional, en el que
entraría, como bien indica su nombre, la noción.
Tomando como punto de partida esta clasificación semántica
de las preposiciones, en la presente investigación se estudió
el uso, en el ámbito de la espacialidad, de un conjunto de preposiciones
del italiano conocidas en dicha lengua con el nombre de preposizioni proprie
(preposiciones propias o primarias), que serán presentadas posteriormente.
Es importante destacar que nos hemos limitado al uso de las preposiciones
en el campo de la espacialidad, por lo que no se hace referencia alguna
al resto de las funciones y/o usos que dichos elementos pueden tener en
el discurso, ni a los diferentes matices o significados que pueden adquirir
en otros campos (tiempo y noción). Se mencionan igualmente el resto
de las preposiciones italianas (preposizioni improprie), que son presentadas
en forma muy breve para mostrar de esta manera una visión general
del sistema de preposiciones del italiano.
Como ha sido mencionado anteriormente, las preposiciones del italiano
están divididas en dos grupos: las propias o primarias, que son
aquellas palabras que sólo funcionan como elementos de enlace entre
sintagmas, y las impropias, que son las que, además de actuar como
conectivos intrafrase, cumplen otras funciones, constituyendo núcleos
de sintagmas nominales, sintagmas adverbiales e incluso sintagmas adjetivales.
En este grupo se ubican preposiciones-adverbios, preposiciones-sustantivos,
preposiciones-adjetivos y además una extensa lista de locuciones
preposicionales, las cuales se forman con la unión de preposiciones
primarias con adjetivos, sustantivos o adverbios en una frase (Dardano,
M. y Trifone, P. 1999).
El grupo de las preposiciones propias en italiano está compuesto
por ocho elementos : a, con , da, di, in, per, su, tra/fra. Cabe destacar
que dentro del grupo de las preposiciones propias, hay cinco que sufren
ciertas transformaciones morfológicas cuando se anteponen a un
artículo determinado (il, lo, l', i, gli, la, le). Estas preposiciones
son: A (al, allo, all', ai, agli, alla, alle); DA (dal, dallo, dall',
dai, dagli, dalla, dalle); DI (del, dello, dell', dei, degli, della, delle);
IN (nel, nello, nell', nei, negli, nella, nelle); y SU (sul, sullo, sull',
sui, sugli, sulla, sulle).
Pasemos ahora a examinar los distintos matices semánticos de las
preposiciones primarias que pueden expresar espacialidad en el sistema
del italiano:
La preposición
A
El valor fundamental de la preposición a es el de la direccionalidad.
Sin embargo, su uso es tan amplio que muchas veces establece relaciones
lógicas que pueden mostrarse, aunque sólo en apariencia,
muy disímiles o alejadas de su sentido de base.
Los usos más frecuentes de dicha preposición en el campo
de la espacialidad permiten expresar los siguientes complementos de lugar
en italiano: localización en el lugar (Paolo abita a Perugia= Paolo
vive en Perugia); direccionalidad de meta (Ieri abbiamo fatto una gita
al Lago di Bracciano= Ayer dimos un paseo por el Lago de Bracciano); separación
o distancia en el espacio (Abita a pochi metri dal centro= Vive a pocos
metros del centro).
La preposición
DA
A pesar de sus numerosos usos, la imagen o significación real de
la preposición da está relacionada con conceptos como origen,
salida de lugar, punto de partida, separación de elementos en espacios
reales o figurados. Las ideas mayormente expresadas por esta preposición
en cuanto al uso espacial de la misma son: direccionalidad de origen (Gli
studenti di questo corso vengono tutti dallo stesso paese= Los estudiantes
de este curso vienen todos del mismo país); direccionalidad de
meta (Non ero a casa perché ho accompagnato una mia amica dal dentista=
No estaba en mi casa porque acompañé a una amiga al dentista);
localización en el lugar (Quando era a Perugia, mangiava sempre
da un'amica straniera= Cuando él estaba en Perugia, siempre comía
en casa de una amiga extranjera).
La preposición
DI
Es una de las preposiciones más usadas del italiano, probablemente
debido a su gran elasticidad y a su amplio valor genérico. En la
mayor parte de los casos establece una relación o unión
entre dos elementos de la oración.
En cuanto a sus funciones para formar complementos de espacialidad, encontramos
las siguientes: movimiento de tránsito por el lugar (Il postino
andava di casa in casa per consegnare la posta= El cartero iba de casa
en casa para entregar la correspondencia); origen o proveniencia (Dal
suo accento si capisce che è nativo della Sicilia= Por su acento
se ve que es nativo de Sicilia); direccionalidad de origen (Vattene di
casa= Vete de la casa).
La preposición
IN
El valor principal de in es el de colocación o inmersión,
real o figurada, en el espacio o en el tiempo.
Los usos más frecuentes de esta preposición para establecer
relaciones de espacialidad se observan en la formación de complementos,
tales como: localización en el lugar (Ieri sera in discoteca c'era
molta gente= Anoche había mucha gente en la discoteca); direccionalidad
de meta (Domenica mattina vado in chiesa= El domingo en la mañana
voy a la iglesia); medio (É salito al quinto piano in ascensore=
Subió al quinto piso en ascensor); movimiento de tránsito
por el lugar (Corro nei campi= Corro por los campos).
La preposición
PER
Esta preposición generalmente corresponde con el significado de
las preposiciones del español por y para. En muchos casos también
se puede acercar al significado de a través de. Tiene valor de
movimiento, de tránsito en el tiempo y en el espacio.
En cuanto a sus usos en la espacialidad tenemos: direccionalidad de meta
(Parto per Venezia domattina alle nove= Salgo para Venecia mañana
a las nueve); movimiento de tránsito por el lugar (Sono andato
in giro per la città in cerca di un appartamento= Estuve dando
vueltas por la ciudad en busca de un apartamento).
La preposición
SU
La palabra su quiere decir sobre, encima de. Puede indicar, según
su valor espacial, contigüidad, aproximación y/o superioridad,
ya sea real o figurada.
Los usos más comunes de esta preposición permiten expresar
complementos como: localización en el lugar (Sulle pareti della
mia camera ho appeso molti quadri= Colgué muchos cuadros en las
paredes de mi cuarto); direccionalidad de meta (Venite sul terrazzo ad
ammirare il panorama!= ¡Vengan a la terraza a admirar el panorama!).
La preposición
TRA (FRA)
La preposición tra (fra) expresa fundamentalmente una posición
intermedia entre dos elementos. Quiere decir entre o en medio de. Actualmente
estas dos formas, es decir, TRA y FRA pueden ser usadas indistintamente.
Las podemos encontrar en situaciones de: localización en el lugar
(Molti uccelli fanno nido tra i rami degli alberi= Muchos pájaros
hacen sus nidos entre las ramas de los árboles); separación
o distancia en el espacio (Troverai il prossimo distributore di benzina
fra 10 chilometri= Encontrarás la próxima estación
de gasolina a 10 kilómetros).
Hasta ahora se ha
definido el concepto de preposición y se ha demostrado su importancia
como clase de palabra; además se han mostrado sus diferentes usos
en el campo de la espacialidad dentro del sistema lingüístico
del italiano.
A continuación se presentará la teoría de la interlengua.
Esta teoría sobre la enseñanza-aprendizaje de segundas lenguas
permitirá explicar el proceso de adquisición de preposiciones
en lenguas extranjeras, específicamente del objeto de análisis
de esta investigación, es decir, las preposiciones primarias italianas
que indican espacialidad.
LA INTERLENGUA
Uno de los postulados teóricos que explican el proceso de enseñanza-aprendizaje
de una segunda lengua es la Interlengua. En la presente investigación
se tomaron los fundamentos de la interlengua como base teórica
del análisis realizado, ya que considero que la misma ofrece una
perspectiva diferente en cuanto al análisis del proceso de enseñanza-aprendizaje
de una L2 y parte desde el punto de vista del que aprende la lengua y
no del que la enseña, con lo cual se abre una gama de posibilidades
que permiten explicar los distintos fenómenos que pueden aparecer
durante el proceso de adquisición del nuevo sistema.
El término Interlengua apareció por primera vez en las teorías
desarrolladas por Selinker (1984), quien la definió como la gramática
interina construida por el aprendiz en su proceso de adquisición
de la segunda lengua cuando trata de producir enunciados en la lengua
de llegada. Los términos "sistema aproximativo", propuesto
por Nemser (1971), y "dialecto idiosincrásico" o "lengua
del aprendiz", utilizados por otros lingüistas como Corder (1984)
a inicios de la década de los 70, corresponden igualmente con la
definición de interlengua presentada anteriormente, es decir, corresponden
con el concepto de un estadio intermedio entre la lengua de partida, que
generalmente es la lengua materna (LM), y la lengua de llegada (L2)
Según afirma
Nemser, este sistema aproximativo o Interlengua (IL) está organizado
estructuralmente y presenta el orden y la cohesión de un sistema,
aun cuando el mismo cambia constantemente con una rapidez atípica
y está sujeto a transformaciones radicales, debidas a la inclusión
de nuevos elementos a medida que el proceso de adquisición del
nuevo sistema avanza.
El concepto de Interlengua define también el sistema individual,
es decir, la gramática interiorizada por cada individuo en su proceso
de adquisición de la lengua objetivo en las distintas etapas de
dicho proceso.
Selinker sostenía que la construcción de la interlengua
obedece fundamentalmente a cinco procesos cognitivos que intervienen en
la enseñanza-aprendizaje de una L2. Estos procesos son los que
se presentan a continuación:
- Transfert lingüístico. Se habla de Transfert lingüístico
como la primera etapa del proceso cognitivo de enseñanza-aprendizaje
de una segunda lengua, visto que algunas estructuras y reglas de la interlengua
pueden tener como origen el transfert (la transferencia) de las estructuras
de la lengua de partida, que por lo general es la lengua materna.
- Transfert de enseñanza. El método utilizado para la enseñanza
de la lengua objetivo es considerado un factor importante en el proceso
de adquisición del nuevo sistema lingüístico, debido
a que algunos elementos y reglas son el resultado de elementos fácilmente
identificables en los procedimientos o estrategias de enseñanza
aplicados por el docente.
- Estrategias de aprendizaje de L2. En el análisis del proceso
de enseñanza-aprendizaje de una L2 se observa que algunos elementos
de la interlengua podrían ser el resultado de una aproximación
por parte del aprendiz a los elementos de la lengua de llegada que debe
interiorizar, de la forma como el individuo afronta el material que se
desea aprender.
- Estrategias de comunicación en L2. En el esquema planteado por
Selinker, se habla de las estrategias de comunicación en L2 debido
a que ciertos elementos de la interlengua podrían resultar de las
diversas formas utilizadas por el aprendiz para comunicarse con nativos
hablantes de la lengua objetivo en el momento en el que la lengua deja
de ser un objeto de estudio y se convierte en un instrumento para establecer
comunicación efectiva con otros individuos en L2.
- Hipergeneralización de los elementos lingüísticos
de la L2. Cuando el estudiante tiene dominio de ciertos elementos de la
lengua objetivo, se puede presentar una hipergeneralización de
dichos elementos, por lo que algunas estructuras de la interlengua podrían
ser producto de la generalización de las estructuras morfosintácticas
y de diversas realizaciones semánticas de la lengua objetivo.
Pasemos ahora a explicar los conceptos que Besse y Porquier (1984) presentan
como características de la interlengua:
a) Sistematicidad y variabilidad. La IL puede ser considerada sistemática
debido a que se describe a través de un conjunto de elementos organizados.
Sin embargo, su sistematicidad no le resta peso al carácter cambiante
que la distingue como sistema dinámico que está en constante
movimiento. La variabilidad de los elementos de la IL depende en gran
parte del contexto lingüístico y social en la que dichos elementos
son utilizados. De esta forma se ilustra el estado transitorio y la inestabilidad
en el tiempo del sistema intermedio.
b) Simplificación o complejización. Si bien es cierto que
una IL es, por naturaleza, menos desarrollada que la L2, la primera puede
tener rasgos complejos que no siempre se representan en el cuadro descriptivo
de la lengua de llegada. De igual forma se puede presentar una simplificación
de las reglas de la L2, es decir, la selección de las estructuras
que, según el criterio del aprendiz, son las más claras,
simples y eficaces para lograr avanzar en el proceso de adquisición
del nuevo sistema.
c) Permeabilidad. En el proceso de aprendizaje de una segunda lengua coexisten
dos sistemas interiorizados, uno ya establecido y el otro en proceso evolutivo.
Esta coexistencia permite la permeabilidad de la IL (Adjemian 1984).
d) Dinamismo. El carácter dinámico de la IL se puede observar
en la evolución del sistema, que va pasando de las estructuras
más simples a construcciones complejas, siguiendo como hilo conductor
las reglas y estructuras de la L2. Se pueden presentar casos de fosilización,
en los que la dinámica de la evolución hacia la L2 se detiene
entre dos estadios del proceso de aprendizaje o se produce una regresión
parcial o total a un estadio anterior de la IL.
La interlengua posee características propias de un sistema lingüístico
cualquiera. Sin embargo, la inestabilidad y variabilidad de sus estructuras,
entre otros, son rasgos que la distinguen de las lenguas naturales y que
fundamentan su carácter evolutivo. De igual forma, el fenómeno
de la fosilización, aun cuando no se puede colocar dentro del cuadro
de características de una IL, puede ser considerado como uno de
los rasgos distintivos entre el sistema intermedio (IL) y las lenguas
naturales, como lo son la L1 y la L2. La fosilización, según
lo explicado por Selinker, es un proceso psicolingüístico
que con frecuencia se presenta a lo largo del proceso de desarrollo del
sistema intermedio, en cualquiera de sus estadios y que lleva al uso de
estructuras subyacentes en la gramática interiorizada del individuo.
La importancia de la lengua de partida en el proceso de desarrollo de
una IL ha sido objeto de discusión durante muchos años.
Algunos lingüistas como Meisel y Cancino restan importancia al papel
de la lengua de partida (L1) en el desarrollo de la IL, puesto que consideran
que la existencia de ciertas formas tanto en la L1 como en la IL no prueba
el desarrollo de un proceso de transfert de estructuras (Citado en Mc
Laughlin 1987). Sin embargo, existen otras corrientes lingüísticas
que afirman que la lengua de partida es un factor importante en el proceso
de enseñanza-aprendizaje de una segunda lengua. Se pueden citar
como ejemplo los trabajos de Shumann (1978), quien en sus estudios sobre
la adquisición del inglés como segunda lengua, señala
como ejemplo la dificultad que presentan los hispanohablantes para eliminar
la forma no+verbo (I not speak English) de su interlengua y usar la estructura
correspondiente en inglés, es decir, para usar el auxiliar (I don't
speak English), puesto que tienen el patrón no+verbo en su lengua
materna (Yo no hablo inglés). Esta dificultad, según explica
Shumann, no se ve tan acentuada en aprendices del inglés cuya L1
no es el español u otra lengua romance.
En los estudios de Corder (1984), se afirma que es difícil distinguir
cuándo ciertas estructuras de la IL que se asemejan al sistema
de la LM son efectivamente el resultado de un proceso de reestructuración
del sistema interiorizado de la L1 (lengua materna) o si son, por el contrario,
producto de un aprendizaje creativo del nuevo sistema.
Si se parte de la definición de la IL como sistema intermedio,
las características internas y el desarrollo de la misma no pueden
ser comprendidos sin la doble referencia al sistema de la L2 (al cual
trata de asemejarse), y al sistema interiorizado de la L1 (que contiene
elementos esenciales en la construcción de la IL). La interlengua
podría ser definida, entonces, como un sistema intermedio que funciona
como filtro: se construye sobre las bases de otro sistema ya existente,
se va perfeccionando y abandona ciertas estructuras, evoluciona constantemente
para llegar a un nuevo sistema (Giacobbe y Lucas 1980). Este sistema intermedio
sigue las huellas dejadas por la lengua de partida, toma algunas reglas
de la lengua de llegada y establece ciertas estructuras que no pertenecen
ni a la L1 ni a la L2, sino que son propias de cada IL.
La evolución de la IL, desde su punto de partida, es representada
en un cuadro propuesto por Besse y Porquier (1984:196), en el que se puede
observar la conexión de los tres sistemas lingüísticos:
De acuerdo con las
teorías anteriormente expuestas, es innegable la influencia de
la L1 en el proceso de desarrollo de una IL. El fenómeno del transfert
de la L1, ya sea positivo o negativo, queda evidenciado no sólo
en la IL, sino también en otras teorías de la lingüística
aplicada que nacieron en las décadas de los '50 y de los '60, y
que fueron desplazadas posteriormente por otras prospectivas de análisis
del proceso de enseñanza-aprendizaje de una L2. Sin embargo, es
importante destacar que los efectos de la L1 sobre el sistema lingüístico
intermedio son impredecibles. No todas las realizaciones en el discurso
de la IL pueden ser explicadas mediante el fenómeno de transferencia
lingüística, en primer lugar, debido al carácter individual
de la IL; y en segundo lugar, dada la importancia de otros factores, como
las características de la lengua de llegada y las estrategias de
enseñanza-aprendizaje aplicadas durante el proceso, cuya influencia
puede ser definitiva en el desarrollo de la interlengua.
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